Análisis de la tesis nro 91 (Manifiesto Cluetrain)


Nuestra lealtad es para con nosotros mismos, nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos y hasta compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo, tampoco tienen futuro.


El CM actualmente se ha convertido en la representación de los oídos de la empresa, ya que es él quien está atento a los reclamos, dudas y otras necesidades que puedan surgir en una comunidad a medida que se promociona una marca, producto o simplemente se transmite una información.


El CM tiene la capacidad y el deber de atender a un cliente, de estar hombro a hombro en la conversación, presentar soluciones o estar en la capacidad de gestionarla. De esta manera es él quien se convierte en la imagen -no visible- de la empresa, es quien tiene la responsabilidad de ganarse, afianzar o mejorar la confianza y hasta de pulir la imagen de la empresa ante "el mercado" que lo observa, ante el mercado que es capaz de comunicarse y de generar opiniones tanto positivas, como negativas y hacer correr la voz de su experiencia. O en términos más humanos: echar el chisme.

Las empresas a través de la labor del CM tienen la oportunidad de convertirse en rostros familiares, en amigos que comparten contenido interesante, en bomberos que apagan el fuego, que dan soluciones y que los (nos) ven como personas y no como cifras que se convierten en cifras. Hay que tener en cuenta que la mejor manera de obtener buenas opiniones y futuras referencias es a través de clientes que se convierten en usuarios y posteriormente en amigos que a su vez, le darán referencias a sus amigos que se convertirán en usuarios y posteriormente en clientes. Las estadísticas lo afirman, gran cantidad de la información disponible en la red de ciertas marcas o empresas ha sido generada por personas, no por la empresa.


Celzmary Velásquez

This entry was posted by Diplomado Community Manager ISM. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.